El dicho familiar, "El camino al Infierno se pavimenta con intenciones buenas", debe pinchar todavía las conciencias para examinar la ruta que viajamos. Jesús prometió que Su camino no sería un fácil uno. Juzgando por el grado de mortificación y negación del ser que muchos santos practicaron en su sanctificación, nosotros podemos sentirnos que esa perfección es distante más allá del alcance de nuestro débil hace.
La perfección es simplemente Jesús. El es el ejemplo perfecto que debemos seguir: El Solo es la Manera
María, Su Amada Madre, hecho santo y perfecto por el Espíritu Santo, nos dirige directamente a su Hijo, el Señor, El Unico Hijo de Dios el Padre.
Para ser 'perfecciona' deberá llegar a ser una imagen del espejo de esa perfección, Jesu Cristo, nuestro Señor, El Unico Hijo del Dios Vivo.
[En traducción] [ Permitió esto todo sea dicho sólo para el propósito de la actuación que el evitar del purgatorio no es una tarea tan imposible, no la recompensa para tal santidad excepcional, que el ordinario fiel se atreve no esperanza para lo. La sumisión santa a las penas de la vida, la aceptación voluntaria de la muerte y sus dolores, los actos pequeños de sacrificio, los actos de la caridad que cubre un multitue de pecados, el uso del poder de la Iglesia en indulgencias puede permitir bien muchos del fiel cuyo denomina en la tierra nunca será mencionado en la lista de Santos, y que se reputó para ser pero humillar la gente en cosas espirituales, aPase de la muerte derecho a Dios.
Uno puede esperar que especialmente entre el pobre, que tenga años religiosamente y pacientemente soportado del descuido y la pena, especialmente entre ésos a quién Dios dio la gracia de una enfermedad larga y dolorosa a que ellos adorar y mansamente sometió, hay muchos verdaderamente que después que la muerte no tiene más deuda para pagar. La mayoría de los sacerdotes han sabido los casos de personas sencillas que han soportado el largo extrajo y agonizar los dolores del cancer casi sin un murmullo o una palabra de irritación, pero en la oración y la expresión continuas cariñosas y lastimosas del Nombre Santo. En tal lo embala se puede dudar bien que Dios debe continuar sus dolores después que la muerte y demorar su recompensa eterna. ]
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"Let this all be said only for the purpose of showing that the avoidance of purgatory
is not such an impossible task, not the reward for such exceptional sanctity, that the ordinary
faithful dare not hope for it. The holy submission to the sorrows of life, the voluntary
acceptance of death and its pains, the little acts of self-sacrifice, acts of charity which
cover a multitue of sins, the use of the Church's power in indulgences may well enable many
of the faithful whose names on earth will never be mentioned in the list of Saints, and who
were reputed to be but humble folk in spiritual things, to pass from death straight to God.
One may hope that especially amongst the poor, who have religiously and patiently borne years
of neglect and distress, especially amongst those to whom God gave the grace of a long, painful
illness to which they lovingly and meekly submitted, there are many indeed who after death
have no more debt to pay. Most priests have known instances of simple people who have borne the
long-drawn out and agonizing pains of cancer almost without a murmur or a word of irritation,
but in continual, affectionate and pitiful prayer and utterance of the Holy Name. In such cases
it may well be doubted that God should continue their pains after death and delay their eternal reward."
Arendzen, J.P. Purgatory and Heaven, p.34.