El Misterio del Sufrimiento
Sufrimiento, en este mundo o el mundo para venir, es un sujeto que nadie quiere pensar acerca. En nuestros día, y, en particular, la cultura Occidental, el sufrimiento se ve como que un mal para se evita a todas costas. No mucho ha cambiado desde que Jesús sufrió una muerte horrible y vergonzosa en la Cruz - con Su Madre que presente, y para compartir Su angustia.
El sufrimiento - sí, es un misterio. Mas si deseamos compartir en la gloria de Jesús' la Resurrección, nosotros debemos ser preparados para aceptar lo que El aceptó - sufriendo por otros. Todo El hizo era para otros. Eso es donde sufrimiento comienza a tener sentido.
Jesús -- el Hijo de Dios -- estaba dispuesto y ansioso de compartir en nuestros sufrimientos. El experimentó todo ellos en Su carne. Algunos quizás se tienten a decir, "el Sufrimiento es malo -- la raíz de toda mal." Pero eso era qué Pedro pensó cuándo Jesús lo dijo él sufriría, sería crucificado y muere, y en el tercer día sea levantado otra vez. Jesús reprendió a Pedro bruscamente, y dijo él lo que era sinceramente malo: "Obtiene detrás de mí, Satanás
Ninguna Cruz, ninguna Resurrección - no morir al ser, ninguna vida nueva en El.
Para la mayoría de almas, ser-hace, el auto-amor se afirma: "Mi será hecho, no suyo, el Señor." Nosotros no estamos dispuestos a abrazar el sufrimiento. Nosotros no estamos dispuestos a ser generoso con nuestro sufrimiento y lo ofrece para la salvación de almas, como Nuestra Dama en Fatima lamentó.
La mayoría de las almas no estarán listas para ver el Amor en Su Pureza y la Bondad Absolutas. Hemos sido cegados por nuestro propio egoísmo, y hemos caído para la tentación antigua 'estar como dioses'. Queremos nuestra manera.
La mayoría de las almas van al purgatorio - para ser limpiados, para ser purificados. Una cuenta, en particular, destaca este deseo. S. Gertrudis vio, en una visión, una posición muy devota de monja antes Nuestro Señor, pero era incapaz de mirar Su Cara. Ella se retiró como El la atrajo para venir. Cuándo el Santo preguntó su por qué ella no fue a El, ella contestó que ella no era mas limpiado de cada izquierda de la mancha en su alma por ella pecado. Ella supo que ella no era suficiente pura, y querida ser purificado. Ella escogió ser purificado en el purgatorio.
El Dios es el Amor -- y si El sufrió, y si deseamos llamarnos cristianos, Sus seguidores, nosotros debemos hacer la mismo, para la misma razón. Bendijo que Madre Teresa dijo una vez," al sufrir viene a nosotros, nosotros debemos aceptar con una sonrisa, porque es el obsequio más grande que Dios nos da. Es un obsequio de tener el valor para aceptar todo que El nos manda.
La elección es nuestra. Podemos adorar ahora, como El adoró, y acepta con gusto y ofrece nuestro sufrimiento para otros. Haciendo así, nosotros mostraremos nuestro amor para El y ganaremos gran mérito. O podemos esperar, y lo podemos tener impuso más tarde, purificando la necesidad, sin el mérito.