Undécimo Misterio
La Resurrección
Ofrecer
Ofrecemos, el Señor Jesús, esta undécima década en honor de Tu Resurrección triunfante y nosotros preguntamos, por este misterio y por la intercesión de Tu Bendijo a Madre, una fe viva.
Padre Nuestro
Y la víspera de sábado, que amanece para el primer día de la semana, vino María Magdalena, y la otra María, á ver el sepulcro.
S. Mateo 28: 1
Ave Maria
Y he aquí, fué hecho un gran terremoto: porque el ángel del Señor, descendiendo del cielo y llegando, había revuelto la piedra, y estaba sentado sobre ella. Y su aspecto era como un relámpago, y su vestido blanco como la nieve. Y de miedo de él los guardas se asombraron, y fueron vueltos como muertos.
S. Mateo 28: 2-4
Ave Maria
Y respondiendo el ángel, dijo á las mujeres: "No temáis vosotras; porque yo sé que buscáis á Jesús, que fué crucificado. No está aquí; porque ha resucitado, como dijo."
S. Mateo 28: 5
Ave Maria
"Venid, ved el lugar donde fué puesto el Señor."
S. Mateo 28: 6
Ave Maria
"E id presto, decid á sus discípulos que ha resucitado de los muertos: y he aquí va delante de vosotros á Galilea; allí le veréis; he aquí, os lo he dicho." Entonces ellas, saliendo del sepulcro con temor y gran gozo, fueron corriendo á dar las nuevas á sus discípulos.
S. Mateo 28: 7-8
Ave Maria
He aquí, Jesús les sale al encuentro, diciendo: "Salve." Y ellas se llegaron y abrazaron sus pies, y le adoraron. Entonces Jesús les dice: "No temáis: id, dad las nuevas á mis hermanos, para que vayan á Galilea, y allí me verán."
S. Mateo 28: 9-10
Ave Maria
Mas los once discípulos se fueron á Galilea, al monte donde Jesús les había ordenado. Y como le vieron, le adoraron: mas algunos dudaban.
S. Mateo 28: 16-17
Ave Maria
Mas él les dice: "¿Por qué estáis turbados, y suben pensamientos á vuestros corazones? Mirad mis manos y mis pies, que yo mismo soy: palpad, y ved; que el espíritu ni tiene carne ni huesos, como veis que yo tengo."
S. Lucas 24: 38-39
Ave Maria
Dícele Jesús: "Yo soy la resurrección y la vida: el que cree en mí, aunque esté muerto, vivirá."
S. Juan 11: 25
Ave Maria
"Y todo aquel que vive y cree en mí, no morirá eternamente."
S. Juan 11: 26
Ave Maria
Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo. Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
O Jesús mío, perdona nuestros pecados, líbranos del fuego del infierno, lleva a todas las almas al cielo y socorre especialmente a las más necesitadas de tu infinita misericordia.
Venga, el Espíritu Santo, viene por medio de la intercesión poderosa del Corazón Inmaculado de María, Tu Esposo bien amado.
La gracia de la Resurrección, se baja en mi alma y me hace realmente fiel.