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Cenaclo de Rosario Bíblica: Los Misterios Luminosos



Decimoséptimo Misterio

El Banquete de la Boda en Cana

Ofrecer
Ofrecemos, el Señor Jesús, esta decimoséptima década en honor de Tu Manifestación Divina en el banquete de la boda en Cana, y nosotros preguntamos, por este misterio, y por la intercesión de Tu bendijo que Madre, la gracia nos ayuda confiéndo El amor de usted.


Padre Nuestro



Y al tercer día hiciéronse unas bodas en Caná de Galilea; y estaba allí la madre de Jesús.
S. Juan 2: 1
Ave Maria



Y fué también llamado Jesús y sus discípulos á las bodas.
S. Juan 2: 2
Ave Maria



Y faltando el vino, la madre de Jesús le dijo: "Vino no tienen."
S. Juan 2: 3
Ave Maria



Y dícele Jesús: "¿Qué tengo yo contigo, mujer? aun no ha venido mi hora."
S. Juan 2: 4
Ave Maria



Su madre dice á los que servían: "Haced todo lo que os dijere."
S. Juan 2: 5
Ave Maria



Y estaban allí seis tinajuelas de piedra para agua, conforme á la purificación de los Judíos, que cabían en cada una dos ó tres cántaros. Díceles Jesús: "Henchid estas tinajuelas de agua." E hinchiéronlas hasta arriba.
S. Juan 2: 6-7
Ave Maria



Y díceles: "Sacad ahora, y presentad al maestresala." Y presentáron le.
S. Juan 2: 8
Ave Maria



Y como el maestresala gustó el agua hecha vino, que no sabía de dónde era (mas lo sabían los sirvientes que habían sacado el agua), el maestresala llama al esposo,
S. Juan 2: 9
Ave Maria



Y dícele: "Todo hombre pone primero el buen vino, y cuando están satisfechos, entonces lo que es peor; mas tú has guardado el buen vino hasta ahora."
S. Juan 2: 10
Ave Maria



Este principio de señales hizo Jesús en Caná de Galilea, y manifestó su gloria; y sus discípulos creyeron en él.
S. Juan 2: 11
Ave Maria




Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo. Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.


O Jesús mío, perdona nuestros pecados, líbranos del fuego del infierno, lleva a todas las almas al cielo y socorre especialmente a las más necesitadas de tu infinita misericordia.

Venga, el Espíritu Santo, viene por medio de la intercesión poderosa del Corazón Inmaculado de María, Tu Esposo bien amado.


La gracia del misterio de Tu Manifestación Divina en Cana, se baja en mi alma y me ayuda a confiar de Le.