Sexto Misterio
La Angustia en el Jardín
Ofrecer
Ofrecemos, el Señor Jesús, esta sexta década en honor de Tu Angustia mortal en el Jardín de Aceitunas y nosotros preguntamos, por este misterio y por la intercesión de Tu Bendijo a Madre, perfecciona la pena para nuestros pecados y la virtud de la obediencia perfecta a Tu Santo Hace.
Padre Nuestro
Entonces llegó Jesús con ellos á la aldea que se llama Gethsemaní, y dice á sus discípulos: "Sentaos aquí, hasta que vaya allí y ore."
S. Mateo 26: 36
Ave Maria
Y tomando á Pedro, y á los dos hijos de Zebedeo, comenzó á entristecerse y á angustiarse en gran manera.
Entonces Jesús les dice: "Mi alma está muy triste hasta la muerte; quedaos aquí, y velad conmigo."
S. Mateo 26: 37-38
Ave Maria
Y yéndose un poco más adelante, se postró sobre su rostro, orando, y diciendo: "Padre mío, si es posible, pase de mí este vaso; empero no como yo quiero, sino como tú."
S. Mateo 26: 39
Ave Maria
Y vino á sus discípulos, y los halló durmiendo, y dijo á Pedro: "¿Así no habéis podido velar conmigo una hora?"
S. Mateo 26: 40
Ave Maria
"Velad y orad, para que no entréis en tentación: el espíritu á la verdad está presto, mas la carne enferma."
S. Mateo 26: 41
Ave Maria
Otra vez fué, segunda vez, y oró diciendo. Padre mío, si no puede este vaso pasar de mí sin que yo lo beba, hágase tu voluntad."
S. Mateo 26: 42
Ave Maria
Y vino, y los halló otra vez durmiendo; porque los ojos de ellos estaban agravados. Y dejándolos fuése de nuevo, y oró tercera vez, diciendo las mismas palabras.
S. Mateo 26: 43-44
Ave Maria
Entonces vino á sus discípulos y díceles: "Dormid ya, y descansad: he aquí ha llegado la hora, y el Hijo del hombre es entregado en manos de pecadores. Levantaos, vamos: he aquí ha llegado el que me ha entregado." Y hablando aún él, he aquí Judas, uno de los doce, vino, y con él mucha gente con espadas y con palos, de parte de los príncipes de los sacerdotes, y de los ancianos del pueblo.
S. Mateo 26: 45-47
Ave Maria
Y el que le entregaba les había dado señal, diciendo: "Al que yo besare, aquél es: prendedle." Y luego que llegó á Jesús, dijo: "Salve, Maestro." Y le besó.
S. Mateo 26: 48-49
Ave Maria
Y Jesús le dijo: "Amigo, ¿á qué vienes?" Entonces llegaron, y echaron mano á Jesús, y le prendieron.
S. Mateo 26: 50
Ave Maria
Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo. Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
O Jesús mío, perdona nuestros pecados, líbranos del fuego del infierno, lleva a todas las almas al cielo y socorre especialmente a las más necesitadas de tu infinita misericordia.
Venga, el Espíritu Santo, viene por medio de la intercesión poderosa del Corazón Inmaculado de María, Tu Esposo bien amado.
La gracia de Nuestra Angustia de Señor, se baja en mi alma y me hace sinceramente contrito y perfectamente obediente a Tu Hace.